Destacados

Estás en: Inicio > Destacados > Destacado semanal: El golpe a los Luksic con Terpel… otro ejemplo del cambio radical de como se está regulando y fiscalizando

Destacado semanal: El golpe a los Luksic con Terpel… otro ejemplo del cambio radical de como se está regulando y fiscalizando

La Polar despertó a las autoridades y lo que se ve ahora es un cambio radical, ya que están endureciendo la mano en materias de transparencia y libre competencia.

regulaciones copia

La decisión del viernes pasado tomó al mercado por sorpresa: en un fallo dividido el  Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) resolvió rechazar la compra de activos de Terpel por parte de Quiñenco, el holding de la familia Luksic y que opera en el mercado bajo la marca Enex/Shell. El tribunal dictaminó que la operación es contraria a la libre competencia. La medida es una de las pocas que se han tomado en este mercado que ha sido acusado de colusión en el pasado y donde el principal actor, Copec, controla casi dos tercios del mercado.

Era el segundo golpe en contra del grupo Luksic en un mes. El 12 de abril la Fiscalía Nacional Económica (FNE), liderada por Felipe Irarrázabal, frenó la compra de las radios Horizonte y Oasis a Andrónico Luksic y emitió un informe desfavorable al TDLC para que se pronuncie sobre la operación. El motivo principal del rechazo es el 40% de participación que tiene Canal 13 en la torta publicitaria.

Los dos golpes no fueron aislados. “El escándalo de La Polar está transformando radicalmente el clima regulatorio, la fiscalización y la transparencia en la economía en Chile”, fue la sentencia de un gestor de fondos y consultor financiero extranjero, pero con años en Chile y poderosos lazos con el mundo de la política.

En los últimos 10 meses la Superintendencia de Valores Seguros, la Fiscalia Nacional Económica, el Sernac y el TDLC, se han embarcado en una cruzada, y según el gestor de fondos, “los efectos están a la luz”.

Tampoco hay que olvidar el agresivo rol fiscalizador que ha tomado el ministro de Economía Pablo Longueira desde que fue nombrado en el cargo, y que molesta a más de un empresario.

Uno de los ejecutivos más influyentes del mercado financiero en Chile lo describe “como un cambio radical nunca antes visto” y “algo positivo que beneficiará a todos los actores del mercado”. Explicó que “hay un antes y un después. La Polar nos pilló a todos con los pantalones abajo e ilustró lo poco transparente y mal regulado que estaba todo el sistema”. No quiso ser identificado por temor a ofender a algunos de sus actuales o potenciales clientes.

Numerosos ejecutivos confirman que el ambiente no es el mismo y que la responsabilidad en la forma de hacer negocios, tratar a los clientes y “hacer la pega”, es infinitamente mayor. No es pequeño el número de empresarios que se quejan que a las autoridades “se les está pasando la mano”.

La lista de ejemplos en el último año es larga: ademas del golpe a los Luksic, el TDLC aplicó a fines de enero la histórica multa de US$ 38 millones a las farmacias Salcobrand y Cruz Verde, por coludirse para fijar precios en más de 200 medicamentos (Farmacia Ahumada ya se había declarado culpable).

También está el caso de los pollos: en diciembre pasado la FNE demandó a Agrosuper —de la familia Vial—, a Don Pollo y a Ariztía, por coludirse para controlar la producción y asignar cuotas de mercado. La entidad pidió multas para las empresas y para la asociación que las agrupa por un total de US$ 110 millones.

En julio de 2011 la FNE atacó el mercado del transporte, presentando dos demandas contra los principales actores del mercado de buses interurbanos, Turbus y Pullman Bus, por poner trabas al ingreso de nuevos actores, coordinar precios y frecuencias en algunas rutas. La fiscalía pidió multarlas en una cifra cercana a US$ 50 millones.

La fiscalía también tiene en la mira a los supermercados. A mediados de diciembre pasado irrumpió en las oficinas de Walmart, Cencosud, SMU y Tottus, para incautar computadores y otros elementos, para investigar posibles conductas de colusión. En marzo, la misma entidad señaló que hay alto riesgo de colusión en el mercado; esto como parte del análisis que realiza de la fusión de SMU —de Alvaro Saieh— y de Supemercados del Sur —de Southern Cross—.

El presidente de la Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios (Conadecus), Hernán Calderón, coincide en que hay un cambio en el ambiente regulatorio y en la actitud de las entidades a cargo. Aunque cree que en ello influyó fuertemente la presión ciudadana. Asimismo, considera que el cambio de rumbo de la FNE, en particular, fue a partir del caso LAN-TAM.

“Antes de ese caso la FNE tuvo una actitud pasiva, pero a partir de el cambió de actitud y hoy tiene una mirada diferente, está mirando el mercado, fiscalizando. Además, el caso La Polar despertó un sinnúmero de entidades regulatorias”, sostiene Calderón. Este cambio de actitud “vino para quedarse”, remató el abogado.

La cruzada de la SVS

Similar sensibilidad regulatoria ha tenido la Superintendencia de Valores y Seguros. El caso La Polar la golpeó duro. Apremiado por los cuestionamientos a su poco previsora labor en este caso, el titular de la SVS, Fernando Coloma, lanzó una cruzada que tiene a directores y empresarios un poco incómodos.

Primero sancionó a los directores de la multitienda y a la auditora, aunque en ésta última aplicó una sanción de UF 8.000, casi la mitad del máximo posible, a diferencia del caso farmacias donde la FNE multó con el tope legal.

La SVS, en tanto, cambió drásticamente la mano con distintos regulados. Ha hecho un fuerte hincapié en la situación de solvencia financiera de las empresas. Por ello ha seguido de cerca y ha hecho consultas sobre su nivel de endeudamiento a empresas como Salfacorp y Enjoy. Igualmente, sigue de cerca la situación de las salmoneras y ha puesto en alerta a las empresas de la bolsa para mantener al mercado informado acerca de situaciones problemáticas que sean una amenaza al cumplimiento de covenants con los bancos.

Al mismo tiempo ha estado pidiendo detalles a las auditoras sobre la forma en que realizan sus auditorías, para prevenir que no se repitan casos como el de PwC en La Polar.

Uno de sus golpes más mediáticos fue el de hace dos semanas, cuando pidió un detallada solicitud de información a Julio Ponce Lerou, el controlador se SQM, por las operaciones que realiza con sus sociedades “cascada” a través de las cuales controla la minera.

Tanto así que logró develar operaciones de compra y venta de acciones que estas sociedades llevaron a utilidades y que planeaban repartirlas este lunes en sendas juntas de accionistas. Hace diez días la SVS prohibió la realización de dichas juntas y ordenó rehacer los estados financieros de cuatro de estas sociedades y la rebaja de US$ 235 millones en sus utilidades.

Coloma también hincó el diente con fuerza en el corazón del grupo Cruzat. Suspendió la cotización de las acciones de la corredora del grupo y de Curauma, cuyo principal activo son terrenos en un sector cercano a Valparaíso. Hace pocos días le formuló cargos a la corredora y estudia eventuales ilícitos.

En medio de las medidas, Falabella acusó a una de las empresas del grupo Cruzat de quedarse indebidamente con US$ 40 millones. Un operador del mercado con años de experiencia y que actualmente maneja la mesa de dinero de una corredora, indica que lo de Cruzat y Falabella se habría “arreglado a puertas cerradas”, pero que ahora eso es “casi imposible de hacer” y por buenas razones.

La Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (Sbif) tampoco es ajena a los cambios. Hace unos meses suspendió la emisión de tarjetas de La Polar y recientemente multó a la auditora PwC con UF 4.500 (el tope era de 5.000 UF).

Desde enero la Sbif pasó a ser comandada por Raphael Bergoeing, quien anunció una profunda revisión del sistema de supervisión al mercado financiero y su intención, junto al Banco Central, de introducir cambios normativos para fiscalizar con mayor profundidad al retail.



Sigue a El Mostrador Mercados:

Contactanos

¿Tienes un dato? Escríbenos »

Cartas al director Escríbenos »

-->