Opinión: Europa, más de lo mismo
Vemos como una y otra vez se repite la misma situación, en la cual los encargados de tomar las decisiones parecen no estar dispuestos a hacerlo, creyendo que basta con unas pocas palabras para calmar al mercado.
Por Carlos Milla, gerente de Inversiones Internacionales de Banco Penta.
Las últimas semanas han sido un reflejo del estado en que se ha mantenido Europa el último tiempo. Nerviosismo en los mercados con resultado de alzas de las tasas de bonos soberanos y caídas en las bolsas, declaraciones de buenas intenciones que buscan tranquilizar e infundir confianza y decepción ante medidas que no responden a las expectativas generadas.
En esta oportunidad fue el turno del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, quien el pasado jueves 26 de Julio declaró que el BCE hará lo que sea necesario, dentro de su mandato, para preservar el Euro y que esto será suficiente.
El mercado recibió estas declaraciones con un rally positivo en las bolsas y con importantes caídas en las tasas de bonos soberanos, esperanzado en que se implementarían medidas que quitarían presión a los mercados de deuda, estas medidas podrían ser anunciadas la semana siguiente en la reunión mensual del BCE.
Sin embargo, el BCE y Draghi nuevamente decepcionaron a los inversionistas, manteniendo la tasa y no entregando mayor información acerca de posibles compras de bonos u otra acción inmediata. La reacción fue la esperada, alzas en las tasas de bonos soberanos e importantes caídas en las bolsas.
Finalmente, el viernes pasado vimos nuevamente un rebote de los mercados y caídas en las tasas de bonos soberanos de los países en problemas, España e Italia, alentados por las declaraciones del primer ministro español, Mariano Rajoy, quien dio señales de que España consideraría pedir un rescate soberano.
Con esto, vemos como una y otra vez se repite la misma situación, en la cual los encargados de tomar las decisiones parecen no estar dispuestos a hacerlo, creyendo que basta con unas pocas palabras para calmar al mercado y dilatando cada vez más la implementación de medidas que serán dolorosas, pero absolutamente necesarias.